Aprender a cocinar marisco:
Truco de cocina: las valvas de los moluscos deben ofrecer resistencia al intentar abrirlos, es señal de frescura.
Truco de cocina: si algún molusco está abierto y al golpearlo no se cierra, hay que desecharlo.
Truco de cocina: si desprenden mal olor es síntoma de que no están en buenas condiciones.
Truco de cocina: los moluscos son frescos, si se contraen bruscamente al añadirlos unas gotas de limón.
Truco de cocina: los moluscos vivos (ostras, mejillones, almejas,…), no deben meterse en hielo ya que el frío los mataría.
Truco de cocina: los crustáceos (langostinos, gambas, quisquillas y cigalas), no deben presentar ennegrecida la parte de unión de la cabeza y el cuerpo. No se debe desprender la cabeza del cuerpo fácilmente.
Truco de cocina: no debe oler a amoníaco.
Truco de cocina: los caldos resultantes de la cocción de mariscos -siempre que no se haya utilizado para ello agua de mar-, se pueden aprovechar para sopas y/o arroces.
Truco de cocina: los crustáceos deben comerse en los meses que contengan la letra “R”.